ES HORA DE DEJAR SALIR AL CABALLO QUE TODOS LLEVAMOS DENTRO!
Formas rectilíneas suajadas por el filo metálico, revueltas con trozos rojos entomatados, cebollas para las lagrimas del cocinero (debe saberse que están hechas con emoción, pues hasta las lagrimas se llega para prepara el platillo), una cascada de granos de elote, para eso del resplandor y queso!
Mientras los cafés pasaban por nuestras gargantas, las pláticas se volvieron a hacer presentes.